CONVICCION

JUECES 6: 11-14
“Y vino el ángel de Jehová, y se sentó debajo de la encina que está en Ofra, la cual era de Joás abiezerita; y su hijo Gedeón estaba sacudiendo el trigo en el lagar, para esconderlo de los madianitas. 12 Y el ángel de Jehová se le apareció, y le dijo: Jehová está contigo, varón esforzado y valiente. 13 Y Gedeón le respondió: Ah, señor mío, si Jehová está con nosotros, ¿por qué nos ha sobrevenido todo esto? ¿Y dónde están todas sus maravillas, que nuestros padres nos han contado, diciendo: ¿No nos sacó Jehová de Egipto? Y ahora Jehová nos ha desamparado, y nos ha entregado en mano de los madianitas. 14 Y mirándole Jehová, le dijo: Ve con esta tu fuerza, y salvarás a Israel de la mano de los madianitas. ¿No te envío yo?

Recuerde que estamos librando una batalla constante contra el reino de las tinieblas, satanás nunca descansa y anda buscando de qué forma hacernos caer y una de las maneras que el enemigo ataca es tratando de sembrar temor.
El temor genera en nosotros parálisis, nos estanca, nos anula, nos lleva a escondernos y finalmente a dudar de que Dios realmente puede hacer algo por nosotros.

Gedeón y el pueblo de Israel estaban sumidos en una condición de temor por causa de los Madianitas que venían de tiempo en tiempo para saquearlos y robarles todo lo que tenían, el pueblo caminaba con temor y aún trataban de vivir escondidos por causa de ese temor; sin embargo el Señor envía su ángel para hablar con Gedeón que a su parecer era un hombre insignificante, sin ninguna importancia, pero Dios había mirado una vez más mas allá de las apariencias y vio en el interior de Gedeón a un varón esforzado y valiente y de esa manera lo llama.
Esa manera en que el ángel le habla a Gedeón lo sacude y aunque le responde con lamento por creer que Dios los había abandonado, la respuesta de Dios es: “Ve con esta tu fuerza y salvarás a Israel de la mano de los madianitas. ¿No te envío yo?”. Esa declaración de Dios le dio a Gedeón la convicción suficiente para reponerse y enfrentar el temor y aún tomar acción para que la situación suya y de su pueblo cambiara; el secreto de la victoria de Gedeón no fue su fuerza física, sino la convicción que desarrolló de saber Quién iba a su lado.

En nuestro diario vivir enfrentamos diferentes temores que quizás han paralizado nuestras vidas o aún nos han llevado a dudar, pero el Señor te dice hoy: “No temas que Yo estoy contigo”, cuando tenemos la convicción de que Dios está con nosotros el temor se disipa y viene una confianza y seguridad tan grande que nos hace lo suficientemente fuertes para vencer cualquier obstáculo.

Oremos: Señor, te doy gracias porque una vez mas me afirmas que estás conmigo, perdóname por dudar y por atemorizarme ante las circunstancias, dame la convicción que necesito para enfrentar todos los temores y vencer toda circunstancia, en el nombre de Jesús, amén.