FORMAS EN LAS QUE DIOS HABLA

Una de las preguntas que a menudo escucho es: ¿Cómo sé que Dios me habla? o ¿Cómo puedo saber que es la voz de Dios? podríamos argumentar muchas cosas para responder a esas preguntas, pero por lo pronto quiero compartir algunas de las formas en las que Dios puede hablarnos, no quiere decir que sean las únicas pero al menos nos dará una idea para poder saber si Dios nos está hablando; ya que muchas veces Dios está hablando y pensamos que aún no lo ha hecho o estamos esperando que un ángel del cielo se aparezca con un mensaje directo de Dios o que un profeta nos visite en la iglesia y sin conocernos nos de una palabra. NO quiere decir que no pueda ocurrir lo anteriormente mencionado, sólo que a menudo Dios nos habla de formas tan sencillas y no logramos identificar su voz.

1. El hombre es limitado: debe abrir su corazón

Nuestra relación con Dios es una relación espiritual, por lo tanto muchas veces no entendemos las señales que Él nos manda aunque añoramos estar con Él, porque es nuestro Creador, pero a veces estamos demasiado humanizados y olvidamos que debemos estar atentos a otras muchas señales Suyas y que no escuchar en nuestro oído su voz humana no significa que no esté ahí.

Sí, es verdad que existen otras cosas más palpables que parecen brindar respuesta y orientación a nuestro agitado corazón. Pero una a una van desmoronándose, porque están también formadas por hombres, y lo único que sacia la gran sed de nuestro corazón es Él, Dios. Entonces, la primera propuesta es: abramos nuestro corazón para poder mirar con otros ojos y escuchar con oídos nuevos.

2. Dios habla en las Escrituras

La Biblia es el libro sagrado por excelencia, donde se narra la historia de la relación de Dios con el hombre a través de la Historia. También relata la vida de Jesucristo y el registro de Sus enseñanzas principales, para hablarnos día a día. ¿Tienes un problema? Consulta la Biblia, léela con el corazón, pidiendo a Jesús que abra tu mente y tu corazón para saber tomar Su palabra como Él quiere comunicarla, siempre encontraremos una respuesta en la Palabra, siempre habrá un consejo a través de las enseñanzas de la escritura.

3. Dios habla a través de lo que te pasa

¿Conoces la historia del hombre que vivió una inundación en su ciudad y oraba incansablemente a Dios que lo salvara? El agua subía a una velocidad escalofriante y este hombre subió al techo de su casa, donde siguió orando a Dios. Entonces, pasó un hombre con una barca y le ofreció ayuda, pero el hombre —que esperaba realmente ver a Jesús con su túnica y casi caminando sobre el agua— dijo que no, y siguió «esperando la salvación» desde su techo. Al llegar al cielo, luego de morir ahogado, Dios le preguntó la razón para ignorar Su ayuda. El hombre desconcertado entendió al fin que Jesús utiliza muchas veces a las personas y circunstancias como instrumentos de Su labor y gloria.

Tu propio proceso es el lenguaje que muchas veces Dios usa para hablarte, lo que ocurre es que estamos tan ansiosos queriendo cambiar las circunstancias que olvidamos ver y escuchar a Dios a través de las circunstancias.

Observa en el día a día las pequeñas y grandes respuestas de Dios a tus súplicas y necesidades; están allí, deseando que las mires para que agradezcas y glorifiques las bondades y delicadezas de Dios.

4. Dios habla a través de lo que sientes

¿Te sientes solo? ¿Te sientes triste? ¿Te sientes cansado? Date un momento para abrir tu corazón a Jesús. Pide al Espíritu Santo que te ilumine y explora las luces que recibes en tu corazón, las imágenes, las ilusiones, las propuestas que te retan y que tal vez no te gustan pero que, en el fondo, sabes que son la solución a tus problemas. Es cierto que las emociones pueden jugarnos una mala pasada, sin embargo si estamos conectados con Dios, Él nos hablará también a través de las emociones.
El sentir es algo que nos lleva muchas veces a identificar lo que Dios quiere que hagamos, por lo general sabemos muy bien lo que debemos hacer aunque estamos esperando que algo más ocurra para estar seguros cuando el solo hecho de sentirlo ya está determinando una dirección de parte de Dios.

Con mucha frecuencia Dios coloca “sentir” en tu corazón de hacer algo, pero nunca sabremos que es de Dios si no accionamos; recuerda que Dios coloca el querer como el hacer.

5. Dios habla a través del silencio

Cristo fue señalado y no siempre fue escuchado. No olvides que Dios —lleno de dolor— guardó silencio mientras Jesús agonizaba en la cruz, y Él era Su Hijo, el Hijo Predilecto de Dios. No somos tú y yo más que Jesús. Debemos creer entonces que en muchas ocasiones Dios considerará oportuno guardar silencio. No lo hace como venganza, no lo hace por ser malo, lo hace porque en Su infinita sabiduría considera bueno en ese momento no hablar. Eso también es un gesto de amor de Dios; ten paciencia, Él siempre escucha, y —a su tiempo— hablará.