CONFIANZA

1 TIMOTEO 4:12
“Ninguno tenga en poco tu juventud, sino sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza”.

Has escuchado alguna vez a alguien decir: “yo no puedo porque soy muy viejo” y a otros decir: “soy muy joven para eso”.
Creo que muchas personas caminan sus vidas menospreciando las riquezas de los procesos que Dios está obrando en ellos, vivimos la vida excusándonos por hacer o por dejar de hacer cuando deberíamos mas bien someternos a la voluntad de Dios para que nuestras vidas sean bendecidas.

Pablo le habla a su discípulo Timoteo de una forma categórica y contundente diciendo: “Que nadie te menosprecie” y eso incluye al mismo Timoteo que era el primero que debía tener confianza en sí mismo. No me refiero a la confianza que nos lleva a actuar por nuestra cuenta, me refiero al hecho de creer que Dios está haciendo algo bueno en nuestras vidas.
Muchos cristianos hoy en día menosprecian lo que Dios está queriendo hacer con ellos, lo manifiestan a través de sus palabras de derrota, de sus semblantes abatidos o de sus acciones que demuestran lo contrario a lo que Dios quiere en ellos.

Tu y yo somos los primeros que debemos confiar en lo que Dios ha comenzado en nosotros, dice la Biblia que “Aquel que comenzó en nosotros la buena obra, la terminará”, ten presente que no es cualquier cosa, es una “Buena Obra”, así que nuestra responsabilidad es vivir a la altura de esa dignidad que Dios nos da, no como excusa para enaltecernos y sentirnos más que otros sino como la medida correcta de la fe, es decir la certeza de lo que Dios está obrando en mi vida.

Cuando entendemos este principio comenzaremos a vivir diferente y a comprender verdaderamente lo que Dios quiere hacer en nosotros y a través de nosotros, recuerda que tu palabra define tu conducta, tu conducta manifiesta el amor de Dios, el amor perfecto de Dios en tu vida te hace vivir en la dimensión del Espíritu y todo eso se canaliza con tu fe y se refleja en tu pureza.

No dudes de la obra que Dios está haciendo en ti, quizás las cosas no están marchando como tú quisieras pero precisamente para eso es la fe, para creer a lo que aún no veo, aunque veas problemas, dificultades y pruebas la fe debe llevarte a comprender que eso solo es el escenario en donde Dios está queriendo hacer de ti una persona conforme a su propósito.

Oremos: Señor, dame la capacidad de confiar en la obra que estás haciendo en mi, yo me dispongo cada día para que tu continúes formándome y perfeccionándome, en el nombre de Jesús, amén.